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viernes, 27 de junio de 2014

¿Qué es una Sicav? La Guía Definitiva Sobre Sicavs Para Tener Argumentos... A Favor o En Contra

 Las Sicav vuelven a estar en el punto de mira, debido a la dimisión del Eurodiputado de IU Willy Meyer. Pero lo más importante de este asunto, como de tantos otros, es poder opinar con argumentos.
Os dejamos a continuación la guía, que han confeccionado desde El Blog Salmón   para poder entender lo que es una Sicav, las ventajas tributarias que tienen y las críticas que recibe. Además lo complementamos con una selección de enlaces para así poder tener argumentos de este vehículo financiero, tanto a favor como en contra.

¿Qué es una Sicav?

Sicav es un acrónimo para Sociedades de Inversión de Capital Variable. Es decir, es una sociedad que se dedica a invertir dinero en instrumentos financieros, con el obtivo de obtener rentabilidad económica. La Sicav se engloba jurídicamente dentro de las Instituciones de Inversión Colectiva (IIC), algo regulado por la Unión Europea.
Dentro de las IIC existen Fondos de Inversión (no tienen personalidad jurídica, sino que son gestionados por una gestora), sociedades de inversión financiera (aquí entran las Sicav), sociedades de inversión no financiera (para inversión inmobiliaria y arrendamientos) y otro tipo de sociedades de inversión no financiero.
Por tanto una Sicav es una sociedad anónima cuyo objetivo es invertir financieramente dinero y está sujeta a unas normas especiales. La más importante es que tiene que haber un mínimo de 100 partícipes, está supervisado por la CNMV y el capital mínimo es 2,4 millones de euros. Los partícipes aportan dinero a la sociedad y ésta usa el dinero para invertirlo (en acciones, por ejemplo).
Estamos ante un esquema muy similar a un fondo de inversión, con la diferencia de que hay una empresa constituida para tal efecto, hay un capital mínimo y normalmente hay pocos inversores (y no suele estar abierto a cualquiera que quiera participar). El objetivo principal es que las personas físicas o jurídicas puedan invertir su dinero pero con algo más de control que en un Fondo de inversión.

¿Cómo tributa una Sicav?

Al igual que los Fondos de Inversión, las Sicav tributan al 1%. ¿Por qué? Símplemente porque los socios ya tributarán por los beneficios cuando retiren sus participaciones. Esto es algo habitual en los Fondos de Inversión y se aplica también a las Sicav.
La idea es diferir el pago de impuestos. ¿Por qué si cambio la inversión de acciones del Santander a las del BBVA debo pagar impuestos si voy a reinvertir todo? No tiene mucho sentido. Lo que sí tiene sentido es tributar por las ganancias una vez vendo las acciones para hacer uso del dinero. Por tanto el 1% de tributación es simbólico (en otros países de la UE es más bajo) y la tributación real viene cuando se retira el dinero de la Sicav.

¿Cuáles son las críticas a las Sicav?

Curiosamente la mayor crítica viene del lado de la tributación, pero la mayoría de expertos señalan que no es el verdadero problema de las Sicav en España. Los expertos señalan tres problemas adicionales que todavía no hemos mencionado.
El primero es que normalmente las Sicav están controladas por una única persona, y las otras 99 son simples figurantes (comunmente conocidos como mariachis). Es decir, en España de facto muchas Sicav son sociedades individuales, donde una persona señala donde invertir su dinero. Esto es una clara ventaja frente al resto de personas sin tantos recursos que no tienen un instrumento individual para diferir el pago de impuestos cuando reinvierten sus ahorros.
El segundo problema es estas Sicav indiduales y fraudulentas camuflan como gastos de operación gastos individuales de su socio. Es decir, para escapar al fisco el controlador de la Sicav en lugar de retirar el dinero, tributar y comprarse cosas realiza el gasto a través de la Sicav, con lo que se convierte en una sociedad para tributar de menos.
Y el tercer problema es que la Agencia Tributaria no puede inspeccionar estas sociedades, puesto que en 2005, cuando se intentó hacer, el Congreso cambió la ley para que fuera la CNMV quien las inspeccionara.

¿Dónde puedo leer más para aprender sobre las Sicavs?


Editor en El Blog Salmón

lunes, 17 de junio de 2013

Las Dos Españas

Hoy en Firma Invitada, Guillermo Fesser (Goma Espuma), periodista, de su columna en El HUFFPOST. Salvo por algún ligero matiz, podría suscribirlo, un artículo totalmente recomendable:
Las dos Españas a que me refiero no son políticas. Ni mucho menos. Aquí, como en casi todas partes, ya no hay izquierdas ni derechas. Hace tiempo que la política se transformó en economía y hoy, independientemente del partido a que pertenezcan, la única diferencia estriba entre los representantes que se empeñan en dedicar los beneficios a mejoras sociales y los que optan por llevárselos a casa. Sólo en eso consiste la política económica. A los presidentes del Gobierno no les juzgará la historia por la balanza de pagos (que en nada depende de ellos por mucho que se empeñe ahora Aznar en adjudicarse la época de bonanza que le tocó en suerte) sino en el uso que hayan hecho de los dineros que se encontraron sobre la mesa al llegar al poder.
A los líderes de hoy, más que una ideología, se les debe exigir honradez y que intenten hacerlo lo mejor que puedan. Y en esta última tarea, la de diseñar el futuro de nuestro país, es donde yo percibo que andamos atascados entre dos modos antagónicos de entender la vida. Entre la España de Banesto y la del Santander. Entre la España de la humanidad y la España de la eficacia.
El problema es que, como la humanidad tiende a confundirse con la chapuza, hemos dado en desecharla. Adiós Banesto. Y que, como la eficacia exige reunirse con Botín los domingos por la mañana, nos estresa. Hola Santander. Y digo yo: ¿no habrá un punto intermedio? ¿No podemos preservar el Mediterráneo de Serrat, pero tomando notas para que no se nos olviden los encargos? ¿No podemos aprender de una vez a delegar tareas en subordinados capacitados, en lugar de tener a un montón de pelotas esperando unas instrucciones nuestras que nunca llegan porque no damos abasto? No propongo que hagamos una regresión al pasado. Prefiero el Madrid lleno de deudas que Gallardón convirtió en ciudad de referencia en el mundo, al Madrid lleno de dudas que Ana Botella ha vuelto a transformar en un pueblo grande. Pero eso no significa que tengamos que copiar a Estados Unidos y convertir la vida sólo en sacrificio y trabajo. Ni mucho menos.
Vivimos del turismo. Atraemos a millones de seres humanos que se mueren por tomarse un cruasán a la plancha en el Café Gijón y cada vez les abrimos más Starbucks. Pues, para eso, se van a quedar en casa. O van a optar por Croacia. ¿No sería mejor dar con un café español que tenga conexión wifi? El modelo no pasa por copiar a Estados Unidos, sino por volver eficaz lo nuestro. El ejemplo a seguir lo marca el Mercado de San Miguel. Y El Corte Inglés lo sabe. No sé a qué esperan sus ejecutivos para abrir la planta baja de sus almacenes al sol, romper tabiques y acristalar estradas, y reconvertirse en una plaza pública; porque a nosotros ya no nos apetece meternos a comprar en una cueva lo que otros nos ofertan a plena luz y los extranjeros ya tienen Harrods, Bloomingdales y Macy's para subir en escaleras mecánicas.
No se trata de sustituir la Casa de Córdoba, el patio más bello de Madrid para tomarse una cerveza en verano, por un centro comercial. Se trata de hacer viables los tiestos de geranios y los boquerones fritos. No se trata de gastarse un dineral en promocionar el pop español en Nueva York, donde poco podemos competir con U2 o con Shakira; se trata de mandar a tomar por saco la flauta en los colegios e impartir clases de música de verdad en las aulas. Para que los alumnos aprendan a amar los instrumentos y salga pronto un nuevo Manuel de Falla.
Esta España necesita eficacia. Desterrar el "tranquilo, que de eso me encargo yo" y adoptar las discusiones de grupo. Aprender, como lo hizo a regañadientes el Museo de El Prado, que no es incompatible Velázquez con tener una tienda de recuerdos que te sanea las arcas. Enseñemos a nuestros hijos a llegar puntuales; a construir las puertas de los cuartos de baño más anchas por si les visita un amigo en silla de ruedas; a hablar idiomas para evitar los errores de las traducciones; pero no les engañemos con la falacia de que la vida consiste en tomarse un café con leche fría porque no es posible esperar a que se enfríe de forma natural compartiendo en la barra una conversación con los amigos.
España necesita eficacia pero no puede permitirse el lujo de perder la humanidad. Aquí, y lo digo con orgullo, somos más del Carnaval de Cádiz que de los casinos de Las Vegas. Y más nos valdría hacerle un upgrade 5.0 a los disfraces que permitir la aberración de regalarle un solar de nuestra patria a un grupo de ocio norteamericano que nos va a dejar a todos ociosos. Una cosa es que La Mancha no consista sólo en Don Quijote; y otra muy distinta que la manchemos impunemente porque no nos hemos puesto a pensar en serio cómo sacarle más partido a Sancho Panza.