Mostrando entradas con la etiqueta Talento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Talento. Mostrar todas las entradas

martes, 13 de mayo de 2014

Capitalismo Personal

Hace tiempo que se viene hablando de capital humano en las organizaciones, de recursos (humanos o No humanos), y personas. Todo ello mezclándose con terminología económica, y obteniendo un binomio interesante personas+economía.
En el post de hoy hablaré de tu capital personal. Del tuyo, el del vecino, el de tu compañero de despacho, etc. Todos tenemos nuestro propio capital y eso es lo que nos hace únicos. En nuestra cuenta personal tenemos:
  • Toda la formación que hemos recibido.
  • Nuestros talentos y habilidades (todo aquello en lo que somos buenos).
  • Toda nuestra experiencia laboral y los aprendizajes obtenidos de todo su conjunto.
  • Nuestras competencias (querer, poder y hacer).
  • Nuestra capacidad de aprendizaje.
  • Todo aquello que nos divierte.
Junto con nuestro capital personal tenemos una serie de ventajas como pueden ser nuestra red de contactos y nuestracreatividad a la hora de movernos en los diferentes ámbitos. Estas ventajas para algunos serán más sencillas de cultivar que para otros, pero todas ellas desarrollables por todos nosotros.

A la vista de todo lo mencionado, todos tenemos una riqueza de experiencias, aprendizajes y habilidades que nos hacen únicos; y es justamente lo que nos diferencia, lo que nos va a facilitar el acceso a nuevas oportunidades laborales. Por consiguiente, y como dice mi amigo Germán, “sé tu mismo y deja que el mundo se asombre“.

Autora: Mónica Morales

martes, 30 de enero de 2007

El enemigo o enemigos del talento

Seguro que has oído mas de una vez las frases que a continuación voy a poner. Un consejo te doy, huye de a quien le oigas decir alguna de ellas.
  • Aquí solo eres un número.
  • Todo está inventado.
  • Nadie te va a agradecer nunca nada.
  • No te mates que no vas a heredar la empresa.
  • Este se cree que va a venir a cambiarlo todo.
  • Yo ya vengo de vuelta de todo eso.
  • Hagas lo que hagas te van a pagar lo mismo.
  • Tú di que sí y luego ya veremos luego que hacemos.
  • Tantos cambios no traerán nada bueno.
  • De lo nuestro nadie va a venir a enseñarnos nada.
  • Más vale malo conocido que bueno por conocer.
  • Aquí no somos necesarios.
  •  Desconfía de todo el mundo.
  •  Yo pienso seguir haciendo lo mismo, digan lo que digan…
  •  No demuestres tu valía de golpe o te exigirán más.
  • Cuando estés en comunidad, no demuestres tu habilidad.
  •  Si no te aprovechas tú, lo harán otros.
  •  La competencia tiene mejores condiciones.
  •  Aquí no se te paga para pensar.
Detrás de esas frases se encuentra un auténtico catálogo de enemigos del talento, de anuladores de la creatividad e ingredientes básicos para la desmotivación. Si las usan compañeros, mantente un poco a distancia de ellos, pero, por desgracia suelen ser usadas por "mandos intermedios.

Son frases que preparan el escenario ideal para transformar a buenos vendedores en mediocres.

 Están cargadas de toxicidad.


Hay que escapar de ellas.